El vino es historia · 18 de enero de 2024

El vino es seña de la eternidad humana

Las personas que ya llevamos unos cuantos años celebrando cumpleaños hemos vivido (no me gusta la expresión «hemos mamado» pero también sirve) una compañía anónima del vino en muchos hogares.

Nuestra anterior generación eran de los que cada día para comer se tomaban una copa de vino, sin sofisticación ni refinamiento ni elegancia. Era vino para acompañar la comida, y de disfrutar breves momentos de placer, en medio de las severas condiciones que vivieron nuestras anteriores generaciones.

Savin, El Baturrico,… eran marcas de vino. Ni tan solo se conocía su región de procedencia. Pero para nuestros padres y abuelos eran sorbos de placer, de relax y de acompañamiento.

Era sin duda, otras formas de vivir. En poco menos de cien años, han cambiado muchas cosas. Y esta es una de ellas. Pero nuestra filosofía del vino debe perdurar intacta. El vino nos acompaña siempre.